La historia de CLaudia:
En un rincón tranquilo de la ciudad, vive Claudia, una joven con una historia que muchos de nosotros podemos encontrar familiar. Claudia es una persona sensible y talentosa que enfrenta un desafío que la ha acompañado durante años.
Te lo contamos:
Hace unas semanas, Claudi se encontró con una invitación que la emocionó y aterrorizó al mismo tiempo: una amiga la invitó a un café con un grupo de personas nuevas. Para muchos, esto puede parecer una actividad cotidiana, pero para Claudia, era un desafío que la hacía sentir como si estuviera al borde de un abismo.
El día llegó y Claudia, armada con su sonrisa forzada y un revuelto de mariposas en el estómago, se unió al grupo. A medida que las conversaciones fluían y las risas llenaban el aire, sus mariposas se hacían grandes y experimentó una serie de síntomas que no eran desconocidos para ella:
Claudia siente éstos síntomas en la mayoría de situaciones de su vida, se está enfrentando a: ANSIEDAD SOCIAL.
Superar la fobia social es como caminar por un sendero montañoso. Al principio, el camino puede ser empinado y rocoso, con muchos obstáculos y desafíos. Pero si sigues caminando, llegarás a la cima y podrás disfrutar de una vista impresionante.
Cuando luchamos con la fobia social, a menudo sentimos que estamos atrapados en una montaña que parece imposible de escalar. Sentimos que los demás nos juzgan y nos critican, lo que nos hace sentir incómodos e inseguros. Pero si tomamos pequeños pasos hacia adelante y nos exponemos gradualmente a situaciones sociales que nos asustan, podemos ir superando la fobia social.
Es aconsejable la ayuda de un psicólogo para poder afrontarlos. A lo largo de la terapia, se aprenden estrategias valiosas para enfrentar situaciones sociales y gestionar los síntomas. Algunas de las técnicas más eficaces son:
En Onterapia, nos gusta ver este proceso terapéutico como ese camino montañoso. Al principio, el camino puede ser empinado y desafiante. Con el tiempo, nos vamos acostumbrando a estas situaciones y sentimos mayor comodidad. Es como si hubiéramos llegado a una meseta en el camino, donde podemos detenernos y disfrutar de las vistas que hemos ganado. Y si seguimos subiendo, llegaremos a la cima de la montaña, donde podemos ver todo el camino que hemos recorrido y sentir orgullo de nuestra fortaleza y coraje.
Así que si estás luchando contra la fobia social, recuerda que puedes superarla. No tienes que escalar la montaña de una sola vez, sino que puedes dar pequeños pasos hacia adelante y subir poco a poco. Tampoco tienes que superarlo sola/o, estamos aquí para acompañarte para llegar a la cima y disfrutar de la vista impresionante que te espera al otro lado.
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